El último adiós.

 Fuente: Pixabay

 

Sé que muchas veces te dije adiós, muchas veces obligué a mi mente a no pensarte, también obligué a mis manos a no escribirte... y no es mentira cuando digo que lo prohibido es lo que más anhelamos, por esa razón siempre rompía mis propias reglas. Pero, esta vez es diferente, porque no me estoy obligando a nada, no sabía que tenía límite, y creo que nunca va a llegar el día en que este amor alcance un 100% de ese límite, pero la medidora ya pasó la cantidad justa que mi corazón podía esperar y soportar para seguir queriéndote. Esta vez no es obligación, esta vez es la falta de ganas, es el cansancio de esperar por algo que nunca ha llegado completamente, por algo que ni siquiera sé si una vez fue recíproco. 

 

Esta semana me levanté triste, nunca me había sentido así contigo, estaba acostumbrada a que aparecieras y desaparecieras cuando querías, porque lo mismo hacía yo contigo. Siempre tuvimos una relación complicada, y no me refiero a una relación amorosa, sino a una amistad diferente a las demás, y eso era lo que me gustaba de nosotros juntos, pero separados. Pero llegó el día, o mejor dicho los días, esos días en que recordé lo que era sufrir de amor por una persona hasta cierto punto de no querer hacer nada. Algo en mí me gritaba que no podía dejarme caer por alguien, que tenía que sonreír como siempre y dejar todo atrás, que ya iba a pasar, y así lo creía, pero a los pocos minutos volvía a caer. 

 

Fue doloroso, no por sufrir todo lo guardado por tantos años, sino por darme cuenta que estaba viviendo un duelo para dejarte atrás, y entonces lo decidí: por más cerca que estuvieras de mí ahora no podía ni puedo permitirme algo a medias. Tanto tiempo esperé, poder verte de nuevo, poder construir un mar de recuerdos juntos, y ahora, sentada, escribiendo para ti, me doy cuenta que lo único que quiero es dejarte atrás y comenzar una nueva vida. 

 

Sé que muchas veces te dije adiós en el pasado, sin embargo volvías, o yo regresaba, pero tú no tenías ni idea de lo que en mi mente pasaba cuando te anhelaba. Sé que así fue, dije adiós una y mil veces, pero sé que esta vez es cierto, porque nunca había escrito algo así para ti, todo era alegría y amor, pero hoy es realidad, esa que te hace despertar y olvidar. 

 

Hoy te digo adiós, no sé si te digo adiós para siempre, como te dije la primera vez que te dije adiós cuando me mentiste, con esa mentira que fue la más sincera y por eso te quise después, y a ustedes, lectores, no piensen que él es un mentiroso, no, al contrario, esa mentira fue la que nos unió más que nunca, fue la mejor de las mentiras. Te digo adiós de mi parte, porque mi corazón siempre tendrá una puerta abierta para ti, la más grande, pero mi mente se cierra en el último punto de este párrafo, y necesitaba escribir esto para que todos sean testigos de la promesa que me hice y no tenga la tentación, si se presenta. Adiós, tal vez un día tú comiences a dar, y tal vez yo todavía esté dispuesta a recibir de tu parte, tal vez un día vuelva a escribir de ti, y tal vez si es así tu estés a mi lado... adiós. 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

IDEAS RELACIONADAS

Please reload

IDEA DESTACADA

Resoplo, suspiro

1/1
Please reload

MÁS IDEAS

Resoplo, suspiro

1/3
Please reload

SÍGUENOS

  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black Instagram Icon

© 2018 por Tenet Ideas. Creado por Grupo Goga

Ciudad de Guatemala, Guatemala.

  • Grey Facebook Icon
  • Grey Instagram Icon
  • Grey Twitter Icon