Reflexiones de una mujer sobre la "poderosa vulva" y el PDH

13/03/2018

 

Durante los últimos años, los noticieros y diarios han estado plagados de noticias sobre el movimiento feminista y sus diversas formas de manifestarse contra la supuesta opresión, los valores cristianos y la legalidad en diversos países del mundo.

 

Parecía que casos como el del Carnaval de Canarias (un drag queen se vistió de la Virgen María sobre un anda procesional), el de la mujer semidesnuda que intentó robar una imagen en el Vaticano, el "aborto de la Virgen" en Argentina  o el de las miles de marchas con los senos expuestos, destrucción de patrimonio, burla de distintas religiones, entre otros, no iban a replicarse en países con una gran tradición católica y conservadora como el nuestro. Pero sí se replicaron y, lamentablemente, no es ni será la primera vez. Y si no me creen, sobre cada caso pueden encontrar un enlace a la noticia.

 

El 8 de marzo es una fecha en donde se conmemora una manifestación ocurrida en 1857. Ese día, cientos de trabajadoras de una fábrica de textiles en Nueva York marcharon en contra de los bajos salarios. La jornada terminó con la vida de 120 mujeres y desde ese día, la fecha recuerda la lucha del género femenino por la igualdadEl pasado 8 de marzo, Día de la Mujerbajo la bandera de la liberación femenina y otros términos comunes en la jerga progresista, agrupaciones como el Paro Internacional de Mujeres, procesionaron una vulva en el centro de la ciudad.

 

Era una clara burla a las tradicionales procesiones cuaresmales que representan tanto al catolicismo. Por supuesto, las procesiones no son exclusivas de esta religión, sin embargo por el contexto social y religioso, era evidente que la intención era provocar a quienes piensan distinto a estos colectivos "progresistas"; para provocar a los que ellos llaman "intolerantes" o "retrógradas". Comparaban a la Santísima Virgen María con un genital, pusieron a las niñas a cargar los estandartes, varios extranjeros acompañaron el desfile, entre otras cosas.

 

El tema generó una inmensa polémica en redes sociales; polémica que había decidido ignorar. Sin embargo, no puede ni debe ser así. Tengo menos de 25 años y muchos dirán que no sé nada de la vida, pero es inadmisible que apele a la ignorancia y por ello, me informo. A continuación, explicaré mi postura, explicaré lo que pienso sobre los argumentos más sonados y expondré las razones por las qué firmé la famosa petición que circula en las redes.

 

 

Soy católica 

 

La principal razón de mi indignación es porque fue un ataque directo a lo que yo, y un poco más del 50% de la población guatemalteca, creemos. Sí, soy y nunca dejaré de ser católica y orgullosa de serlo. Tampoco me da miedo que me tachen de intolerante o retrógrada por lo que creo, porque tengo claro que mi fin en esta vida no es agradar a la gente.

 

Como guatemalteca, la Constitución Política de la República me garantiza en su artículo número 36 "el derecho a practicar la religión o creencia, tanto en público o privado, por medio de la enseñanza, el culto y la observancia, sin más limites que el orden público y el respeto a la dignidad de la jerarquía y a los fieles de otros credos". 

 

Ser católico no es sinónimo de vivir "oprimido por la Iglesia machista". Es más, de acuerdo a la religión, la reina del cielo es una mujer: la Santísima Virgen María es fundamental.  No voy a dejar que nadie se burle de mi religión, que pisoteen las figuras y simbolismos de mi fe ni que nadie me diga que estoy mal por creer en algo.

 

Como católicos estamos obligados a tolerar y a ser caritativos con el prójimo, pero también a defender la fe de cualquier ataque. Y más que nada, defender a la Santísima Virgen María.

 

Soy mujer

 

Aclaro, entiendo las razones de la lucha por la igualdad y estoy en contra de cualquier tipo de abuso o maltrato hacia las mujeres por el hecho de serlo. Pero no por eso le deseo la muerte a los hombres ni mucho menos, justifico el asesinato de un ser humano en el vientre. 

 

Esta "procesión" fue una oda a la degradación y principalmente, degradación de la mujer. A raíz de eventos como este, el movimiento feminista se aleja de su fin principal que es la igualdad. Lo primero que se piensa es que todas las mujeres son así, que colectivos como este representan a todo el género.

 

Es todo lo contrario. Estas mujeres, que se convierten en bestias irracionales cuando se les confronta con la verdad, no me representan a mí ni a miles de mujeres. El verdadero empoderamiento femenino no se gana faltando el respeto. Se gana con un trabajo digno, se gana cuando reconocemos que somos complementarios a los hombres, que somos diferentes.

 

Qué darían esas mujeres de 1857 por las libertades de las que gozamos ahora: podemos expresarnos, podemos votar por nuestras autoridades, podemos casarnos con quien queramos o no hacerlo, podemos trabajar en lo que elijamos, tenemos vacaciones por período de lactancia, gozamos de beneficios laborales por embarazo, etc.

 

Estas "feminazis" son una vergüenza para mi género y cuando veo cosas como esta, solo me dan ganas de pedir perdón a los hombres, a los niños y a la gente por el comportamiento de algunas mujeres. Me da pena.

 

Soy ciudadana guatemalteca

 

Imaginemos que no fuera católica, que no practicara ningún credo. Pensando así, todavía sigue siendo evidente que la "procesión" viola artículos constitucionales. Además, constituye un delito de acuerdo al artículo 224 del Código Penal que dice que "quien interrumpa la celebración de una ceremonia religiosa o ejecute actos en menosprecio o con ofensa del culto o de los objetos destinados al mismo, será sancionado con prisión de un mes a un año".

 

Añadido a esto, el artículo 489 del mismo código expresa que "será sancionado con arresto de diez a cincuenta días el dueño de espectáculos públicos, encargado de la administración, vigilancia o admisión de los mismos, que permitiere la entrada de menores cuando se efectúan exhibiciones prohibidas para su edad, así como quien los llevare a presenciarlos, quien ofendiere públicamente el pudor con cantos, alegorías u otro material pornográfico u obsceno, quien, en cualquier forma, ofendiere a mujeres con requerimientos o proposiciones indebidas, incorrectas, irrespetuosas u obscenas o las siguiere o molestare con cualquier propósito indebido". 

 

Respeto la libertad de expresión y la libertad de culto. También respeto el derecho a manifestarse. Lo que no respeto es utilizar estos términos para justificar ofensas a grupos sociales o religiosos. Así como estos colectivos progresistas exigen respeto, el mismo aplica a los católicos...a todos.

 

El PDH y los responsables

 

En distintas fotografías y videos de la "procesión", aparece Jordán Rodas, titular de la Procuraduría de los Derechos Humanos. Ante la indignación pública, la PDH respondió diciendo que Rodas había pasado por ahí por casualidad.

 

Perdón, pero nadie pasa por casualidad por un lugar y termina con un micrófono en la mano. Y aunque digan que Rodas no estuvo en el lugar oficialmente, es un funcionario público y por esa razón, debe cuidar en dónde aparece, con quién y por qué. Y si fue por casualidad, tenía la obligación de denunciar el delito. Cosa que tampoco hizo.

 

Al ver esos videos, me sentí desprotegida. Si la PDH no defiende los derechos de todos, entonces que especifique los derechos de quiénes o de qué colectivos va a defender. El procurador está en su puesto para la defensa de los derechos de todos los guatemaltecos.

 

Por supuesto, no es el primero que defiende causas ridículas ni tampoco la primera vez que sucede. En diciembre del año pasado, la Corte Suprema de Justicia ordenó al PDH a abstenerse de "realizar cualquier actividad que conlleve apoyar y fomentar el aborto o prácticas abortivas, su presentación como derecho, la promoción de su legalización o de la transgresión del derecho a la vida humana desde la concepción”.

 

El fallo parece valerle poco a Rodas, a quien la CSJ le recordó que "cualquier informe, estudio, investigación, publicación, campaña o actividad que el PDH realice siempre debe procurar la defensa de los Derechos fundamentales garantizados en la Constitución, de no ser así actuaría en exceso de sus facultades que legalmente tiene asignada”. En fin, anda por los mismos rumbos que su antecesor en el puesto deja clara la agenda que quiere llevar.

 

Tengo claro que esta persecución no debe ser solamente al PDH, sino a quienes organizaron este irreverente acto. Las dirigentes de estos colectivos deben cargar con el peso de la ley más que nadie. 

 

¿Acaso estas mujeres representaban el sentir de toda la población femenina de Guatemala? ¿Quiénes son cómplices en los delitos que se cometieron ese día? ¿Qué hace Lenina García, secretaria de la Asociación de Estudiantes Universitarios de la Universidad de San Carlos, ahí? ¿Quién puso a las niñas a cargar con las mantas?

 

 

Politización del rechazo al PDH

 

La petición en línea exige la destitución o renuncia del PDH. Y por esto, como en todos los movimientos o convocatorias, existen grupos que se aprovecharon de la situación. Quienes detestan al PDH encontraron la excusa perfecta para exigir la renuncia de Rodas. Y con la citación del PDH por parte del Congreso a través de "los mismos de siempre", terminó manchando algo que empezó bien.

 

Desgraciadamente, esta politización del caso le resta validez al objetivo primordial de la convocatoria: respeto al derecho de fe. Eso no se puede cambiar y solo nos queda a los firmantes, dejar claro el fin de nuestra indignación.

 

Una cosa es cierta: un alto porcentaje de guatemaltecos no quiere al PDH en su puesto. Más de 12 mil firmas en línea tienen algo que decir.

 

"Doble moral", "hay cosas más importantes"

 

Otro argumento que surgió con la convocatoria y la petición en línea fue que los católicos y ciudadanos guatemaltecos que mostraron su indignación mostraban una "doble moral" por estar tan enojados por una vulva y no por la violencia o por otros casos de violaciones a los derechos y delitos.

 

Por supuesto que me indigna la muerte de las 41 niñas en el Hogar Seguro, me indigna que nuestros funcionarios roben millonadas, me indigna que los diputados pretendan cambiar la forma en que se manejan los antejuicios, me indigna el hambre y violencia doméstica que miles de niños y mujeres viven, me indignan los asesinatos y las extorsiones, me indigna la Huelga de Dolores, me indignan los abortos. Como ciudadanos y más como católicos, nos debe ofender cualquier delito.

 

Que esté ofendida por un delito específico no me hace ignorar a otros delitos. Al menos yo no puedo ser así. La diferencia ahora y la razón por la que este argumento cobra fuerza es porque esta es la primera vez que los católicos se unen e indignan en conjunto.

 

En lugar de verlo como algo positivo, se ve como un oportunismo o una indignación arbitraria o selectiva. Cuando en realidad, siempre debió ser así, pero siempre hay una primera vez. Como católicos debemos defender la moral cristiana y denunciar cualquier violación a ella.

 

¿Saben qué sí es doble moral? Llamarse feminista y no combatir la pornografía, principal fuente de violencia contra las mujeres; llamarse feminista y promover la muerte de mujeres dentro del vientre; llamarse feminista y creerse superior a los hombres; llamarse feminista y confundir un Estado laico con laicismo; llamarse feminista y descalificar y hundir opiniones opuestas.

 

Hay cosas importantes por las que luchar y pegar el grito al cielo, pero por permitir pequeñas cosas es que vienen las más grandes. Considero que es mejor hacer algo a quedarse de brazos cruzados y callados.

 

 

La tolerancia de los católicos

 

Es fácil burlarse de los católicos, de sus "muñecos de madera", de la Santa Misa y de su moral. Es fácil porque como católicos estamos obligados a soportar los ataques y compadecernos con el prójimo. Es fácil porque nunca hemos respondido de ninguna forma. Es fácil pisotear a los católicos porque, a diferencia de los ataques que se han perpetrado contra religiones como el Islam, las consecuencias son nulas o irrelevantes.

 

Nadie se burla de Allah o de Mahoma, el precedente lo sentó el caso de la revista Charlie Hebdo. ¿Por qué estas pseudo feministas no van a protestar por los derechos de las mujeres que viven bajo el yugo de la sharia? Y no es mi opinión, la sharia existe, es un hecho.  Eso sí, no todos los países musulmanes la aplican por su controvertido contenido. Si no me creen, aquí hay unas 29 cosas que los talibanes imponen a las mujeres y un artículo con las claves para entender la sharia.

 

Parece que burlarse de la Biblia es sinónimo de inteligencia y lo hacen con gusto y hasta con apoyo internacional. Por supuesto, no estoy incitando a que se burlen de nada ni nadie. Solo me pregunto y la respuesta es que su lucha es arbitraria y por conveniencia. ¿Qué intereses se mueven dentro de estos colectivos? No sé, solo Dios sabe.

 

Pero yo ya me cansé. Nadie se burla de mi Dios, de la Virgen ni de mis creencias. Admito que me he reído de memes sobre feminazis, pero nunca he tenido la intención de ofenderlas privada ni públicamente. La Iglesia Católica tampoco ha ofendido nunca a estos colectivos. Es más, cada persona que nace y se bautiza dentro del catolicismo es libre de elegir lo que quiere hacer o no. 

 

El argumento de que la iglesia "impone" es falso, y quienes lo defienden, no tienen ni la menor idea de la doctrina de la Iglesia ni de sus reglas del juego. Por lo tanto, no pueden afirmar algo así. ¿Por qué nos responden así?

 

En fin...

 

En fin, es una situación difícil, pero si ser un país de "primer mundo" y "desarrollado" implica pasar encima de la ley y de los derechos, implica ofender a grupos que se oponen o piensan diferente al progresismo y feminismo, implica asesinar mujeres (y hombres) dentro del vientre, implica odiar a los hombres, implica causar disturbios públicos, implica insultar credos; prefiero mil veces vivir en un país subdesarrollado.

 

En este caso específico, apoyo el respeto a la ley ante todo. Tengan por seguro que muchos de nosotros rezaremos por reparar esta blasfemia que no solo indignó a los católicos, sino a evangélicos, ateos y muchas personas más.

 

Solo espero que si mañana cuando los grupos se reúnan a juntar las firmas, se pone turbio, el PDH sea tan valiente de legitimizarlos como lo hizo con la vulva. Aunque me tachen de intolerante, de retrógrada, de radical, de machista y de traidora al género; estoy de acuerdo con la destitución del PDH por ideologizar sus funciones. Estoy de acuerdo con el derecho a manifestarse y a expresarse libremente, pero no a pasar encima de las creencias de los demás.

 

 

Ediciones al texto:

 

Se añadieron artículos que explican la sharia islámica.

Corrección de faltas ortográficas

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

IDEAS RELACIONADAS

Please reload

IDEA DESTACADA

Resoplo, suspiro

1/1
Please reload

MÁS IDEAS

Resoplo, suspiro

1/3
Please reload

SÍGUENOS

  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black Instagram Icon

© 2018 por Tenet Ideas. Creado por Grupo Goga

Ciudad de Guatemala, Guatemala.

  • Grey Facebook Icon
  • Grey Instagram Icon
  • Grey Twitter Icon