Micro relato de un día entre semana, cotidiano, no tan especial

05/09/2017

Foto: David Mao / Unsplash.com

 

Es lunes por la mañana. Suena el despertador. Te abrazo y te digo, buenos días “cosita”. Y tu, correspondes de forma cariñosa. Salto de la cama, abro la llave del agua. Caliente, calientísima ¡por favor! Así como me gusta. Vapor de agua inundándome. Abrazándome y dándome los buenos días. De prisa, tomo un baño y luego dejo tu toalla lista. También el agua, un poco más tibia, pues sé que así te gusta. Te digo, cerquita, mi amor, el baño está listo. Me das un beso. Saltas de la cama. Mientras tomas el baño, Yo y mi rutina de crema, desodorante y otras cosas, nos entendemos.

 

Tu y yo, conversamos de las cosas que traerá la semana. Nos reímos por un momento. Luego, despierto a los niños. Es hora del baño, de arreglarse. Corro a la cocina. Lo primero, el café. En esta casa no funcionan las cosas sin él. Hoy escojo una “French Press”. Luego, las loncheras listas. Preparar la leche para los niños. Nuestro perro, no lo olvido. Él, sale al jardín y mientras tanto, le dejo comida y agua. Todos estamos listos. Dejamos a los chicos en el bus, los despedimos. Y tu y yo, nos abrazamos y cariñosamente nos besamos. “¡Qué todo te vaya bien cosita!” , “¡Te quiero!”, respondes.

 

Y así, pasa el día, de vez en cuando, nos enviamos mensajes bonitos. Como chispas de chocolate en una galleta. Que sin empalagar, nos alegran el paladar, la vida. Llego a casa y los niños ya están ahí. Merendamos, tareas, notas, agendas, loncheras, los platos, el perro, la ropa, etc. Entre todos, logramos terminar esas tareas cotidianas que no nos gustan tanto. Preparo la cena, no soy tan experta. Sin embargo, tu, dices que te gusta la comida que preparo. Son las ocho de la noche, has llegado, el murmullo en casa es de nuestras conversaciones del día. Todos queremos contar cómo nos ha ido. Y saber el uno del otro. Comemos y luego, entre todos, ordenamos, lavamos, guardamos. ¡Listo! La cocina ha quedado. El comedor también. Besamos a los niños y les damos el “feliz noche” que no debe faltar. Regresa la paz a casa.

 

Y de nuevo, estamos tu y yo, solos. El frío nos acompaña. Te amo y me amas. Y en medio del cansancio, sonreímos. Y nos decimos: vamos bien. Esto vale mucho la pena. Sí, te respondo. Acariciar tus cabellos es de las cosas que más me gusta. Y lo hago. Te duermes. Y yo pienso, qué dicha es encontrar al amor de tu vida. En la oscuridad de la noche, logro esbozarte. Imaginarte. Inventarte. ¡Feliz noche! Mañana será otro día.

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

IDEAS RELACIONADAS

Please reload

IDEA DESTACADA

La poesía se fue

1/1
Please reload

MÁS IDEAS

La poesía se fue

1/3
Please reload

SÍGUENOS

  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black Instagram Icon

© 2018 por Tenet Ideas. Creado por Grupo Goga

Ciudad de Guatemala, Guatemala.

  • Grey Facebook Icon
  • Grey Instagram Icon
  • Grey Twitter Icon